
Tres de los equipos más importantes de la Fórmula 1 participaron en una interesante exhibición realizada en las inmediaciones del corazón político e histórico de Rusia, ante la presencia de miles de aficionados que buscaban ver los bólidos desde cerca.
Las escuderías presentes en el evento fueron McLaren, quien contó con la participación del finlandés Heikki Kovalainen, Toyota, que designó al japonés Kazuki Nakajima; y Red Bull, que fue representado por David Coulthard.
Para la carrera se detuvo el tráfico en la zona y se preparó especialmente una pista de cuatro kilómetros y medio de extensión, que pasaba por alguno de los lugares más bellos que ofrece la cultura rusa.
Entre los lugares que circularon los monoplazas fueron entre otros: la Catedral de San Basilio, la plaza del teatro Bolshói, el Kremlin, la plaza Maniezh y el río Moskvá, mientras que las entradas para el evento tenían un coste de entre 50 y 200 euros por persona.
Imagen: Inside Catholic












