
Este personaje fue el primero en ganar un campeonato de Fórmula 1 para la escudería Williams. Aunque fue costoso su ascenso a la máxima categoría, valió la pena el esfuerzo. Con varias peleas con sus pares en el anecdotario, se remarcó sobre sus colegas con aires de campeón.
Alan Jones nació el 2 de noviembre de 1946 en Melbourne, la capital australiana. Desde pequeño mantuvo el objetivo firme de ser un gran corredor de Fórmula 1, como su padre Stan Jones. Aunque hasta el momento que se consagrara pasaron seis largos años en los cuales corrió en un coche Fórmula 3 sin poder lograr buenos resultados.
En 1976 de la mano del equipo John Surtees, hizo un buen papel en el campeonato, como por ejemplo el Gran Premio de Japón. A fines del mismo año, la marca lo despidió por problemas internos. Sin más tardar, la carrocería Williams lo contrata con el objetivo fijo de que logre el primer gran resultado de esta escudería, consiguiéndolo en 1979.
Un año más tarde podría haber repetido la hazaña, pero sus peleas con otros corredores como el argentino Reutemann lo alejaron del ansiado fin. Después de su retirada de las pistas, pasaron 5 años hasta que se puso nuevamente el casco, sin lograr una campaña exitosa decide definitivamente dejar las carreras y dedicarse al turismo carretera y como comentarista.
Fuente: Wikipedia | Imagen: Flon Board












