El conocer un poco de la historia del Campeón Mundial de Fórmula 1, Lewis Hamilton, alcanza para entender el porque de su liderato en el deporte mundial del motor. Tras una agónica final, y a segundos de perder el campeonato mundial, el británico sacó la chapa de gran piloto y demostró que sí es el número 1.
Como lo fueron otros campeones, Alonso y Kimi Raikkonen, también Hamilton salió de una familia típica en la nueva generación, con bajos recursos y varias limitaciones. Partiendo del record que batió en convertirse el primer piloto de raza negra de la historia en conseguir un campeonato mundial, hay que ir hasta sus comienzos para entender sus aptitudes.
A los 5 años ya corría en su respectiva categoría y apodado Lewis por su admiración a Carl Lewis, ya era un distinto llamando la atención con un casco amarillo. Años más tarde, habiendo ganado en la categoría cadetes, y siendo el más joven en la historia de Gran Bretaña en conseguirlo, con 10 años. Es invitado a una gala de Autosport. En ella, tras pedirle un autógrafo a Ron Dennis, principal de McLaren, le dijo: “Algún día pilotaré en uno de tus coches” espontáneamente, este recuerdo quedó en la mente de Dennis.
Pasaron tres años cuando fue invitado un programa que incluiría a jóvenes pilotos, entre ellos estaba él, y a partir de ese momento, ganó en cada torneo en el que participo. Como ningún otro piloto en la historia, en el programa de McLaren, ya manejaba los autos de F1 y los circuitos del Mundial, sin lugar a duda, un distinto.
Fuente: Marca | Imagen: Noticias Formula1












