¿Quién dijo que la Fórmula uno no era emocionante? Lo visto hoy en el circuito de Interlagos de Brasil, ha sido uno de los acontecimientos más emocionantes vividos en la fórmula uno en los últimos años. Hamilton se jugaba el mundial con una holgada diferencia de siete puntos que le basto para ganar el campeonato, lo que no sabía el inglés es que a punto estaría de perderlo en unos últimos metros de carrera realmente increíbles. La carrera comenzó con Massa en primera posición y haciendo valer su pole position conseguida el sábado, tras la primera curva, en la que muchos pronosticaban que Hamilton acabaría abandonando, pero no fue así el inglés aguantó bien y pese a que no pudo ponerse por delante de los Ferrari mantuvo sus posibilidades.
Massa estuvo en cabeza de carrera desde el inicio hasta el final, el piloto brasileño sabía que la única opción que tenía para ganar el mundial en casa era ganar y esperar el milagro, y tal milagro estuvo a punto de lograrse.
A falta de diez vueltas para el final de carrera, empezó a llover por segunda y los monoplazas entraron en boxes para cambiar neumáticos, Vettel se fue acercando cada vez más a Hamilton. El alemán tenía la clave para quitarle el quinto puesto a Hamilton y de paso regalarle el título de campeón del mundo a Massa. A falta de tres vueltas para el final de carrera Robert Kubica apareció en escena y sin quererlo entorpeció la lucha entre el británico y el alemán. Este segundo aprovechó el momento para acabar adelantando a Hamilton. En ese momento Vettel era quinto y Hamilton sexto, eso significaba que Massa se convertía en campeón y la afición a falta de una vuelta ya lo empezaba a celebrar.
Hamilton hizo lo imposible para acercarse a Vettel, pero era imposible, el alemán aguantaba todas las curvas y no dejaba pasar al inglés, la afición brasileña y la escudería Ferrari empezaban a celebrar el mundial cuando el brasileño Massa entraba primero en meta. Sólo quedaba esperar la última curva, cuando el milagro se esfumó. Otro alemán Tim Glock que iba a entrar cuarto en meta se vio superado por Vettel y Hamilton en los últimos metros de carrera, esto posibilitó que Hamilton se convirtiera en campeón del mundo de la fórmula uno milagrosamente.
La escudería Ferrari no podía creérselo habían perdido el mundial en los últimos metros de carrera, de la alegría se pasó a la decepción y a las lagrimas de Massa que vio su oportunidad de convertirse campeón del mundo en Brasil, perdida definitivamente.
Fuente: As













